Dieta antiinflamatoria

La inflamación crónica es un factor subyacente en muchas enfermedades, como la artritis, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo 2, el síndrome metabólico, las enfermedades autoinmunes, la fibromialgia, el lupus, la psoriasis y hasta ciertos tipos de cáncer. Además, puede contribuir a condiciones más sutiles como la fatiga crónica, el dolor generalizado, los problemas digestivos y el aumento de peso.

Una dieta antiinflamatoria ayuda a reducir la inflamación sistémica, proteger el cuerpo contra los radicales libres y mejorar la función general de los órganos y sistemas. Aunque puede parecer sencillo seguir esta dieta, los alimentos antiinflamatorios y proinflamatorios no son siempre evidentes, y las necesidades individuales varían en función de la condición, el estilo de vida y los objetivos de salud.

Lo que puedo ofrecerte

Un plan personalizado: Adaptado a tus condiciones y objetivos de salud.

Identificación y eliminación de alimentos proinflamatorios: Con sustituciones seguras y nutritivas.

Incorporación de alimentos antiinflamatorios clave: Como omega-3, antioxidantes y fibra.

Prevención de complicaciones asociadas: Con estrategias para proteger el corazón, los huesos y el metabolismo.

Refuerzo de la salud digestiva e inmune: Con prebióticos, probióticos y micronutrientes clave.

Educación y apoyo emocional: Para que entiendas y mantengas los beneficios a largo plazo.

Seguimiento constante y ajustes: Para asegurar resultados óptimos y sostenibles.